Siria

Me encanta. Es como si permaneciera ahí, vibrante, alterado. Es ese maldito e intenso sentimiento que me alegra y me llena de energía. Es esa sensación que nace de mi propia insuficiencia y que consigue mantenerme erguido.

Quizás puede resultar difícil de entender como la sola presencia de un ser en particular, nos puede trasladar al mismísimo país de las maravillas, pero así es. Ella es capaz de elevarme a 100 metros del suelo; es capaz de conseguir que los días más grises se vuelvan de un color azul claro; es la única que puede dibujarme una sonrisa solamente hablándome al oído; es capaz, incluso, de hacerme bailar bajo la lluvia si así lo deseara.

Y es que se ha convertido en ese mito personificado en el que siempre he querido creer. Aquel que se lleva escondiendo durante tantos años y ahora se decide a salir.

A veces, la realidad es más bonita que los propios sueños.

Porque todos caminamos, pero muy pocos dejan huella.



¡Muchísimas felicidades!

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